BioWare ha confirmado que Dragon Age: Inquisition tendrá un sistema con el que mejorar y gestionar las bases y fortalezas de su extenso territorio con el fin de desbloquear nuevas misiones en las zonas cercanas.
Así pues, una vez que capturemos una fortaleza se nos abrirán una serie de posibilidades, que decidirán el devenir de ese territorio. Podremos reconstruir edificios con el fin de mejorar la moral de los soldados, construir minas para mejorar la economía de la inquisición, gestionar los soldados de la fortaleza y dividir tareas entre nuestros compañeros.
Dragon Age: Inquisition llegará a PlayStation 4, Xbox One, PC, PlayStation 3 y Xbox 360 a lo largo de este año, y por el momento tiene muy buena pinta.
Vía: PlayStation Magazine.