Cecil y su dualidad están de vuelta en 2021 para someterse a nuestro análisis de Final Fantasy IV Pixel Remaster para PC.

Tras una rica reseña de Final Fantasy III Pixel Remaster que os ofrecimos el otro día, hoy volvemos a la carga para nutriros con el análisis de Final Fantasy IV Pixel Remaster. Estamos ante una aventura guardada en el corazón de muchos fans que regresa revestida con un atuendo «vintage».

La trágica epopeya del caballero oscuro Cecil

En Final Fantasy IV tomamos las riendas de Cecil, un caballero oscuro al servicio de Baronia y comandante de los Alas Rojas. Se trata de la flota armada de barcos voladores más poderosa del mundo. Junto a ella, tendrá que recuperar los cristales para su rey, aunque eso le llevará por un camino de amargura y oscuridad que le hará cuestionarse hasta su lealtad. La historia de Cecil es una que nos habla sobre la redención, la amistad, el porqué de los valores del héroe y como las malas decisiones pueden no solo condenar países enteros, sino mundos incluso.

Hironobu Sakaguchi aprovechó que Final Fantasy IV iba ser un juego de una nueva generación (venían de hacer 3 jugos para NES y la cuarta entrega pasaría a estrenarse en Super Nintendo) para evolucionar como escritor. Ahora, la tecnología permitía esbozar historias y personajes que antes eran impensables. La memoria de las máquinas dejaba meter más texto y esto es algo de lo que Sakaguchi sacó provecho para traernos el primer Final Fantasy narrativamente de calidad.

Aunque con Final Fantasy III se empezó a experimentar con diálogos trabajados y subtramas, fue aquí, en Final Fantasy IV, donde realmente el transcurso es puramente literario. Personajes poliédricos y llenos de matices pueblan una parrilla de aliados muy interesante que permite un desarrollo fluido para una historia clásica y de las que sentaron cátedra en el género.

Lo que no quita que al día de hoy se sienta como una historia poco inspirada y ampliamente superada por otros RPG. Pero el mérito de haber llegado el primero es algo que ya nadie le puede arrebatar.

El mundo sigue siendo una superficie enorme. No obstante, Final Fantasy IV desarrolla una historia que nos llevará a visitar varios mundos diferentes.

Rompiendo con los trabajos y roles personalizados

Después de que dos juegos nos hiciesen creer que los trabajos fuesen una mecánica inseparable de Final Fantasy (y si no era así en FFII al menos nos dejaban buildear a los personajes a nuestro gusto) llega Final Fantasy IV para decirnos que cada personaje es de su padre y de su madre, con un rol predefinido y el cual va estar atado a él narrativo y mecánicamente.

Por ende, ahora los hechizos se aprenden subiendo de nivel y no son objetos que se puedan aprender. Las invocaciones cogen un peso importante y ahora serán jefazos escondidos a los que hay que derrotar para conseguir su poder. Y así con todo, siendo, como dije en el primer punto de este análisis, un juego atado a su fortaleza narrativa y el resto de elementos que lo conforman existen para sostenerla.

Esto dio lugar a que el número de protagonistas aumentase. Pasamos de los clásicos 4 elegidos de la luz para tener todo un equipo de personajes que nos irán ayudando según la parte de la historia en la que nos encontremos. Con un máximo de 5 personajes en combate, Cecil conocerá hasta 11 aliados que le apoyarán en su epopeya.

Claro está, tenemos un abanico equilibrado donde ningún personaje sobra o se queda a medias frente al resto. Desde caballeros dragón, monjes duchos en artes marciales, magos y sabios de toda clase; hasta un ninja capaz de conjurar potentes ninjutsus. La diferencia es que ahora el rol y sus habilidades van ligadas al pasado, personalidad y diseño de los protagonistas. Esto hace que tengan más presencia e impacto para el jugador.

El combate seguirá agarrándose al sistema BTC.

Un paso adelante en lo técnico para la saga

El salto a Super Nintendo supuso todo un desafío para la vieja Square. Dejaron la gama cutrecromática de NES para jugar con una paleta de colores inmensas, escenarios llenos de detalles y personajes con pequeñas pero bien agradecidas animaciones. En lo sonoro también mejoró muchísimo la cosa, con una OST de Nobuo Uematsu más compleja y melodramática, aupada por efectos de sonido inéditos para la saga por aquel entonces, como los estallidos de las magias, el crujido de los elementos como el fuego o incluso los chasquidos metálicos del rotor de los barcos voladores.

Por esa razón, este Pixel Remaster no destaca tanto como los anteriores. Así como los 3 primeros FF se han reconvertido para que parezcan títulos de la época de Super Nintendo, juegos como Final Fantasy IV, y siguientes, van a lucir prácticamente igual que entonces. ¿Hay cambios visuales? Claro, pero nada que nos llame la atención una barbaridad así de primeras.

Por ejemplo, al igual que pasa con los Pixel Remaster anteriores, los viajes en barco volador y chocobo nos cambia la perspectiva visual cenital a una en tercera persona 2.5D, similar al estilo de los JRPG de la época de Final Fantasy VI. Obviamente, el trabajo de remasterización viene por otras vías, como la adaptación a monitores wide, el aumento de frames por segundo a los que se mueve el videojuego o la inclusión de pequeñas ayudas visuales, como minimapas que nos chivan la posición de los cofres de cada área.

Sin embargo, como le sucede a los otras entregas de Pixel Remaster, adolece de problemas de tearing al no tener opciones Vsync. Más bien, no trae apenas opciones de configuración gráfica a excepción del modo de ventana o de la resolución.

El desarrollo de personajes se convirtió en un pilar fundamental en esta entrega.

Final Fantasy IV y su impacto en el fandom

Posiblemente estemos ante la entrega clásica que más aceptación y cariño ha salvaguardado de todas. Tal es así, que con el tiempo Square Enix decidió darle un empujón con un remake en 3D (similar al de Final Fantasy III) para Nintendo DS y una secuela para PSP y Wii.

La secuela, llamada The After Years, nos pone en la piel de los hijos de los anteriores protagonistas. Utilizaba el mismo motor gráfico y básicamente era una secuela idéntica en todo a su predecesor. La verdad, no tuvo una gran acogida por parte de los fans. Su historia cogida con pinzas, y el que apenas innovase en nada, daba la sensación de que nos intentaban colar un sucedáneo que bien se podría haber distribuido como una expansión del original de manera gratuita.

Seguramente esto precipitó que no se incluyese en el remake, en las revisiones pasadas ni en la actual Pixel Remaster. Sin embargo, sí que se llegó a estrenar en PC en forma de remake bastante resultón. Además, lo pudimos ver móviles con una versión que, aún por encima, recortaba contenidos

Si al fina os decidís por jugar a Pixel Remaster en Steam, y os pica la curiosidad su secuela The After Years, os recomiendo lanzaros por su versión remake de PC. Las otras mejor que queden en el olvido.

En lo personal considero que el remake 3D es la mejor forma de disfrutar de Final Fantasy IV. No solo por el plus de los gráficos, si no por el hecho de que los personajes ahora tengan voces, sin contar que están mejor animados, lo que nos ayuda a empatizar, todavía más, con ellos.

¿Vale la pena volver a enfundarse la armadura del caballero oscuro?

Pues la verdad es que teniendo el remake pululando en PC, mi respuesta es no. Con este análisis de Final Fantasy IV Pixel Remaster os he abierto los ojos ante una revisión que es más agradable a los mandos y a las retinas que, por ejemplo, las remasterizaciones de PlayStation o Game Boy Advance. No obstante, Square Enix arrastra aquí los mismos problemas técnicos que ya experimentamos en todas las revisiones Pixel Remaster.

La de Final Fantasy IV no se salva del molesto tearing en pantalla, la imposibilidad de esconder el cursor del ratón o la total ausencia de ayudas típicas como la duplicación de velocidad o el evitar encuentros aleatorios para acelerar las partes menos transigentes del videojuego.

¿Qué queréis disfrutar de Final Fantasy IV como en los viejos tiempos y no os interesan los gráficos 3D? Pues entonces sí, culpables, Final Fantasy IV Pixel Remaster sería la mejor opción para vosotros.

análisis de Final Fantasy IV Pixel Remaster
Análisis de Final Fantasy IV Pixel Remaster para PC
Comandante de los Alas Rojas
Final Fantays IV Pixel Remaster le pasa lo mismo que a sus entregas precedentes. Es una buena puerta de entrada a buscar disfrutar del clásico sin muchas adulteraciones, pero sus problemas técnicos y escasez de ambición hace que siga siendo más atractivo su remake 3D de Nintendo DS, teléfonos móviles y Steam.
Cunde
Una de las historias más dramáticas de la saga
El carisma de sus personajes y situaciones
La banda sonora reorquestada por Nobuo Uematsu
No Cunde
Tearing super molesto
Ausencia de mejoras y ayudas que amenizarían la experiencia
Muy por debajo en todo frente a su remake 3D
6.8
Cristal conseguido
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Gozando de los videojuegos y la cultura geek desde que tengo uso de razón. Escribo aquí bajo el influjo del látigo culpable, el iofruta de mi jefe y las ñardfaces más terroríficas que os podéis imaginar. Todo lo demás es pura fantasía que no existe fuera de vuestras cabezas.

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