Una de las aventuras clásicas de Square está de vuelta. Os deleitamos con nuestro análisis de Final Fantasy III Pixel Remaster.

Tras el anuncio que nos pilló por sorpresa durante el pasado E3 de 2021, Square Enix anunció que toda la saga clásica de Final Fantasy se volvería a remasterizar. Han pasado unos meses desde aquello y tenemos ya entre nuestras manos el análisis de Final Fantasy III Pixel Remaster para PC.

¿Qué supuso Final Fantasy III en su momento?

Corría el año 1990 y una compañía japonesa conocida como Square estrenaba en las tiendas del país del Sol Naciente la tercera parte de una saga que había salvado la empresa de la banca rota. Final Fantasy III llegaba a las manos de los jugones, volviendo a romper esquemas y cátedras que sentaron las dos entregas pretéritas.

Aunque Super Nintendo se estrenaría ese año, Final Fantasy III metió el turbo para salir al mercado unos meses antes, haciéndolo en la consola anterior: Nintendo Entertaiment System (NES). Por ende, hablamos de un juego cuyos sprites en 8 bits y su gama de colores reducida nos dejaba otra aventura RPG con mucho texto, campos de batalla oscuros y un sistema de turnos BTC algo agilizado frente a sus hermanos mayores.

Si bien, aunque esta entrega no vería otros continentes aparte del asiático, cosechó un rendimiento comercial notable en Japón e incluso al día de hoy la versión de NES sigue considerándose una joya de culto de la cual muchos jugadores atesoran buenos y grandes recuerdos.

Final Fantasy III está de vuelta, culpables. Volveremos a visitar localizaciones tan emblemáticas como el pueblo de Doga.

Square en su afán de innovar desde finales de los 80

Final Fantasy III llegó cargado de novedades en su día. Así como la entrega anterior, Final Fantasy II, decidió experimentar con nuevas formas de desarrollo de personajes y exploración de mundo abierto, la tercera entrega lo haría con una idea que se tocó con la yema de los dedos en la entrega original: los trabajos.

En Final Fantasy I empezábamos la aventura con los 4 héroes de la luz, los cuales teníamos que escoger su trabajo al iniciar la aventura. En cambio, en Final Fantasy III iniciamos el juego con un trabajo único para nuestros 4 protagonistas: Caballero Cebolla.

Este trabajo podría considerarse como el trabajo base, uno que no tiene más bondades que el de permitirnos equiparnos cualquier pieza de armadura o arma con los personajes. Sin embargo, conforme avanzábamos, conseguiríamos más «trabajos» que podíamos equipar e intercambiar para usar diferentes habilidades y sets de equipo. Este puntillo de personalización supuso toda una revolución jugable en el género, hasta tal punto que sería una mecánica intrínseca en futuros juegos de la saga como Final Fantasy V o las entregas MMO como Final Fantasy XI y XIV.

Tampoco olvidar la introducción de personajes icónicos de la franquicia, como los moguris o la explotación de la mecánica de los chocobos.

Los combates por turnos seguirán teniendo una frecuencia abrumadora. Incluso navegando, los enemigos no nos dejarán tomarnos un respiro.

Evolucionando la forma de contar historias

También fue poco común a la hora de contarnos su historia. Las entregas precursoras a él se notaba que querían desarrollar una historia heroica, tirando mucho del peso de los protagonistas como un engranaje que hace funcionar al mundo. No obstante, debido a limitaciones de la época, la forma de transmitir la historia era muy pobre, forzando giros dramáticos de forma totalmente artificial y avanzando la trama a pasos de gigante.

Pero Final Fantasy III fue el primer Final Fantasy en hacerlo más o menos bien. Al juego no le importaba pararse para desarrollar diálogos que hacían empatizar al jugador con los protagonistas, crear subtramas dentro de la trama para dar trasfondo a los lugares que visitábamos o que realmente sintiésemos el pavor de estar ante un mal desconocido que poco a poco iba cogiendo presencia.

Y es que Nube Oscura suponía el primer jefe de la saga en construirse en base a otro género: el terror. Una entidad con un poder tan inmenso que podía poner en jaque el equilibrio entre dimensiones.

análisis de Final Fantasy III Pixel Remaster
La navegación con vehículos nos permite disfrutar del mundo desde una panorámica 2.5 HD. Una herencia recibida de Final Fantasy VI de Super Nintendo.

Final Fantasy III en Nintendo DS, prácticamente un juego nuevo

El impacto de Final Fantasy III fue tal que muchos lo tildaron como un reboot del Final Fantasy Original, al presentar una estructura similar en muchos apartados. Con el tiempo, Square Enix decidió resucitarlo en forma de remake para Nintendo DS.

Esta versión contaba con gráficos 3D poligonales, personajes con historia, modelos y nombres propios y hasta doblaje. Nos contaba la misma historia pero mejor desarrollada, con todavía más diálogos, momentos especiales y un esfuerzo enorme para que los jugadores cogiesen cariño a los protagonistas.

Aunque tuvimos alguna que otra ausencia que molestó a los fans. Por ejemplo, el trabajo original era «aprendiz» y no Caballero Cebolla como el original. Y no era para menos, ya que se convirtió en una figura que pasó a ser un elemento capital en la saga, apareciendo como títulos de NPC o incluso armas, como los peluches de Lulú en Final Fantasy X.

Años más tarde, esta versión de Final Fantasy III se remasterizaría para PC y dispositivos inteligentes con cambios en los menús y controles.

análisis de Final Fantasy III Pixel Remaster
Los efectos especiales de las magias o las invocaciones se muestran en 3D. Los efectos de luz y partículas sientan como anillo al dedo a los combates.

Novedades de la versión Pixel Remaster

Pues como ya todos sabéis, Final Fantasy III se reestrena en 2021 con su versión Pixel Remaster. La misma nos trae la versión de NES mejorando algunos apartados.

Los fondos están redibujados con más detalles y presentando una gama de colores mucho mayor. El juego ahora admite pantallas 16:9 y 21:9, sin estirar los fondos, sino adaptándolos de forma natural mientras lo menús, más nítidos que nunca, se concentran en el centro de la pantalla simulando la visualización clásica en 4:3.

Por su parte, los personajes y enemigos recuperan los modelos originales de NES, enriqueciéndose de detalles imposibles en sus versiones originales. Obviamente, el juego corre a 60 cuadros por segundo en prácticamente cualquier PC aunque me apena que sus opciones gráficas sean muy limitadas. Por no tener no tiene para activar Vsync, lo que nos crea un tearing bastante molesto si nuestro monitor no soporta tecnologías Freesync o G-Sync.

En lo jugable se incluyeron algunas novedades, como autoguardado al entrar y salir de escenarios, minimapa para ver los cofres de cada estancia y una interesante biblioteca donde escuchar la banda sonora reorquestada por Nobuo Uematsu, comprobar detalles de los enemigos y visualizar litografías de Yoshitaka Amano.

análisis de Final Fantasy III Pixel Remaster
Por supuesto, Final Fantasy III está repleto de jefazos. Es de las entregas más desafiantes.

Una vía curiosa para redescubrir el clásico

Final Fantasy III Pixel Remaster es la mejor puerta de entrada si lo que queremos es descubrir -o volver a disfrutar- de la experiencia más clásica de la tercera fantasía final. En lo personal, considero mejor versión el remake de Nintendo DS (que también tenéis en móviles y Steam) por el avance importante que hace en lo gráfico, pero sobre todo por lo que enriquece a nivel narrativo el videojuego.

Sin embargo, Final Fantasy III Pixel Remaster nos aporta una experiencia muy agradable por el gran trato «pixel art» que contiene, su increíble banda sonora reorquestada y lo amena que es, en general, la odisea de los 4 Caballeros de Cebolla contra Nube Oscura.

No negaré que la antología Pixel Remaster podría tener mucho más trabajo detrás, sobre todo en lo que a opciones gráficas alude. También se echan en falta algunas mejoras que incluían otras remasterizaciones de Final Fantasy, como el aumento de velocidad o diversas ayudas que amenizaban los problemas de ritmo.

Pero bueno, con este análisis de Final Fantasy III Pixel Remaster os queda claro que se trata de la mejor alternativa de cara a querer experimentar la vertiente más clásica del título sacando provecho de pantallas modernas.

análisis de Final Fantasy III Pixel Remaster
Análisis de Final Fantasy III Pixel Remaster para PC
De vuelta a 1990
Final Fantasy III Pixel Remaster nos transporta de nuevo al mágico mundo de NES pero con un lavado de cara y tecnológico más que agradecido. Por supuesto, no tiene nada que hacer frente al remake de Nintendo DS, móviles y Steam, pero de cara a disfrutar la versión original, es la mejor opción que tenemos en el mercado.
Cunde
El interés histórico que supone redescubrir FFIII en 2021
El mejor en lo narrativo de la trilogía clásica
La actualización visual no atenta contra el arte original
No Cunde
Apenas trae opciones gráficas qué configurar
Tearing muy molesto en pantalla, el cursor no desaparece
Muy por debajo de la experiencia ofrecida por el remake de Nintendo DS
6.2
Cebollín
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Gozando de los videojuegos y la cultura geek desde que tengo uso de razón. Escribo aquí bajo el influjo del látigo culpable, el iofruta de mi jefe y las ñardfaces más terroríficas que os podéis imaginar. Todo lo demás es pura fantasía que no existe fuera de vuestras cabezas.

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