En estas fechas se está celebrando que hace ya un año que tenemos a Xbox One entre nosotros. Recientemente se han conocido multitud de datos que la consola de nueva generación de Microsoft ha arrojado en estos 365 primeros días de vida. Hoy es turno que conozcamos un poquito más de la historia de su mando, y es que el periférico contó con más de 200 prototipos antes de alcanzar la decisión de su diseño final.
Carl Ledbetter, jefe del equipo de diseño de Microsoft, ha concedido estos días una entrevista en la que ha hablado acerca del trabajo que su grupo tuvo que desarrollar para llegar a la forma que hoy luce Xbox One, así como la figura elegida para su mando, en un proceso que duró alrededor de tres años. De entre sus declaraciones, destaca que la empresa debió invertir 500 horas en probar el controlador con 1.100 consumidores distintos.
“Nadie dice nada sobre las pequeñas cosas en el hardware. Si alguien está usando el mando y después de 30 minutos está diciendo que las manos le están empezando a doler, eso es un fallo. Pero si después de 30 minutos ellos están pensando en el juego, lo estamos haciendo bien”
Carl comparó el trabajo con los prototipos del controlador y la consola con el de fabricar un coche caro, deportivo en su apariencia, pero que a la hora de abrir la puerta la manilla se sentía como la de un Simca 1000; a la vez que comentó que la compañía había aprendido de los errores del pasado diciendo que “un ejemplo de algo que quedó mal fue el primer mando de Xbox. Funcionaba, pero no tenía el tamaño apropiado para la gente”.

Así que ya sabes, culpable, si tienes planeado dar el salto a la nueva generación de Microsoft, debes saber que el mando de Xbox One está pensado para sentarle bien a tus manos. Eso sí, no hicieron lo mismo con el confort de tu bolsillo a la hora de integrar una batería a un prototipo del controlador en vez de hacerlo funcionar con pilas… ¡La próxima vez será!
Fuente: Polygon