Tower of Guns llega a unas vidas acomodadas que disfrutan de salud autoregenerativa y parapetos, con una propuesta donde prima el no parar quieto y apuntar bien. La acción frenética se mezcla con la frustración en sus primeros intentos, unas mazmorras que modifican su recorrido en cada visita y un catálogo de armas a la cual más extravagante.
Iniciamos Tower of Guns y nos percatamos de su simpleza. Terrible Posture Games no es que se haya machacado la cabeza en ninguno de sus aspectos. Hay un catálogo de armas, si, pero es escaso y apenas hay diferencias. Hay historia si, pero incluso la puedes desactivar. ¿Qué nos queda? Correr y disparar.
Y en eso se basa el juego. Comienzas eligiendo entre dos armas (siendo una de ellas la más potente, por lo que no hay discusión) y una habilidad (evitar daño desde caídas altas fue nuestra elección), para posteriormente empezar a explorar la torre. Los primeros dos niveles, si bien son sencillos, ya nos pondrán en algún que otro aprieto del que saldremos airosos si elegimos una buena estrategia con la que ir abatiendo enemigos sin que nos alcancen. Ya en el tercer nivel directamente seremos sometidos a una cruel tortura que acabará con nuestra vida y nuestras ilusiones. Vuelta entonces, a la pantalla de título, con nuevas habilidades y quizá más armas (entre las que se encuentra el lanzacohetes o el minicolisionador)
Tower of Guns tiene establecido un sistema de mejoras repartidos por los escenarios. Se trata de pequeñas máquinas de venta con un precio marcado y si tienes las monedas suficientes, puedes acceder al contenido el cual nos otorgará nuevas habilidades como el doble o triple salto. Ese es otro de los elementos del juego, la recolección. Más allá de lo económico, los enemigos del juego soltarán esferas de recuperación, mejoras de armas y dinero. Lo primero se trata de pequeñas esferas rojas que recuperarán una cantidad de vida, las mejoras de armas harán que la que llevemos encima suba de nivel, mejorando tanto su capacidad de daño como de rapidez entre ráfagas. El dinero, como es obvio, sirve para conseguir más mejoras en las mencionadas máquinas.
Los enemigos de Tower of Guns son muchos en cantidad y escasos en variedad. Los hay que vuelan y explotan, que vuelan y disparan y los que no vuelan pero igualmente disparan. Su aparición siempre es igual: llegas a una zona y aparecen unos pocos, acabas con ellos, avanzas un par de metros y otra ráfaga. Esto puede variar con la colocación de cañones en cualquier punto del mapa. Ante ellos solo queda moverse sin parar y apuntar, simplemente hay que acabar con ellos antes que ellos lo hagan contigo. Los jefes finales si requiere de cierta estrategia pero más centrada en repeler ataques que en hacer daño. Los bueno de estas hordas de enemigos es que luego la recolección de bienes es cuantiosa y beneficia en gran medida nuestra situación de cara al siguiente combate.
Al desarrollarse en una torre, los escenarios de Tower of Guns son en su mayor parte de interior, haciendo que pase desapercibido el efecto pasillo. La sorpresa viene cuando nos vemos obligados a revisitar estas zonas ya que la situación de todo cambia completamente. Eso si, los escenarios del juego están pensados para que no haya donde esconderse, y cada enfrentamiento es a tumba abierta. Un aliciente en un juego que nos hará empezar una y otra vez. Además hay zonas secretas, algunas de ellas muy difíciles de hallar, en las que se puede recolectar una gran cantidad de bienes, siendo importante estar atento a posibles caminos ajenos a la vía principal.
Gráficamente, Tower of Guns presenta un acabado estilo cel shading que evoca a Borderlands, aunque con un resultado más pobre, no por ellos menos acertado. Esta apariencia visual se asocia bien con el apartado sonoro, donde si bien los temas son gamberros y rockeros (a la par con el alma del título), si se echa de menos más caña en el audio entre misiones.
En conclusión, Tower of Guns es una experiencia frenética y difícil donde correr y disparar lo es todo. Unos enemigos abundantes, unos escenarios cambiantes y un modo Infinito (salas y salas hasta que caigamos) no evitan una sensación de repetición ante el escaso elenco de alternativas jugables. Tower of Guns es perfecto para todo aquel que busque partidas rápidas en las que no pensar. El que, en cambio, quiera una historia con cierta profundidad y algún componente estratégico, que lo descarte.