No todo es ganar y ganar. Se puede perder y disfrutar en los videojuegos de lucha. Opinión sobre lo divertido que puede ser perder contra ciertos jugadores.

¿Os acordáis cuándo estábamos confinados? Twitch y otras redes explotaron y sirvieron para que muchos streamers se dieran a conocer. Y los que conocía, al tener mucho tiempo disponible, se inventaban secciones para sus canales. Es el caso de Barcelona Fighters con su Borreich Sunday.

No recuerdo exactamente si fue en esta sección o en uno de sus charlando, pero un día se habló de los tres tipos de jugadores que existen en este mundo de los videojuegos. Sharin, padre de la criatura y de alguno de nosotros, habló sobre los tres tipos de jugadores que existen.

Para resumir un poco, está el jugador competitivo que quiere ganar siempre, el que disfruta a pesar de las derrotas y la mezcla de los dos. Se podría decir que soy un poco de todo, siempre dependiendo del jugador que tenga delante, del personaje que maneje o incluso escenario o música.

Por poner un ejemplo, a mi me da igual perder en Dragon Ball FighterZ, pero siempre y cuando no existan injusticias o detecte que el usuario que tengo al otro lado es un puto paquete de los cojones que gana porque acaba de bajar la madre de Dios y está apoyando su mano sobre su hombro para darle poder.

Los que juegan a videojuegos de lucha y mucho a Dragon Ball FighterZ me entenderán. Estás jugando contra alguien que dices: «Este tipo es peor que yo, puedo ganarle pero por A o por B me está ganando jugando como un mono». Por mucha paciencia que tenga, ahí me desespero y la experiencia me dice que para no quemarme me debo ir, dejando en su mundo selvático a ese jugador.

Los PRO player

No ocurre lo mismo cuando estás jugando contra alguien que sí domina el juego o es un PRO Player, respeta y quiere hacer algo más que darle al cuadrado. Las sensaciones son diferentes. Sabes que no puedes contra él o ella, que te machaca cada uno de los personajes que van saliendo pero… ¡TE DA IGUAL!

El rival sabe jugar más, lo aceptas, lo das todo y aprendes. Y eso es lo más importante en los juegos de pelea, porque contra esta gente que sabe jugar aprendes más y más. No ocurre lo mismo contra alguien que machaca los botones y abraza a la suerte, se la juega con los levels random, etc, etc. Incluso diría que «desaprendes» cuando juegas contra los macaco player.

No digo que en esquina no haya machacado el «L» (cuadrado en PlayStation 4) intentando salir de la presión o no me haya levantado con un level 3 para marcar distancia y darle un toque de atención al rival. Hay veces que hago estas cosas pues para eso están y deben ser utilizadas, pero un jugador que abusa y su juego se basa en estas mecánicas es para dejarlo a un lado. Y no hablemos de los tramposos: Rage Quitters, switch laggers… Estos pueden hacer aburrirte un juego.

Igual en el post no me he expresado bien para que todo el mundo me entienda, pero creo que la gente que se hace polvo en un juego de lucha y lean estas palabras sí lo harán. No es una crítica hacia ciertos jugadores, no. Esa parte he tenido que comentarla para que quede claro que pese a que hay jugadores que te hacen desesperar, hay otros que perdiendo todo el rato estás disfrutando y aprendiendo. Y ocurre en FighterZ, Tekken, Dead or Alive, Stree Fighter, SoulCalibur y otros muchos juegos de «peñetazos».

NOTA: En el primer vídeo de este post tenéis un ejemplo de cómo uno se puede divertir perdiendo en los videojuegos de lucha. Creo que digo 400 veces que me gusta como juega el rival.

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The SEGAjin. Juegovídeos, manga y anime. También hago streaming en el canal de Twitch, subo vídeos a Youtube, instagram, Tik Tok, controlo Twitter, destrozo piernas por encargo. Presentador del podcast más "perrón" de la galaxia llamado Ñarders May Cry. Conocí al jefe de esta web en las guerras Púnicas y estoy en esta canoa maorí llamada Guiltybit desde sus inicios.

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