Quien le iba a decir a Nintendo hace aproximadamente seis u ocho meses que hoy estaría celebrando por todo lo alto ser la compañía que consigue colocar 5 millones de consolas en Japón en menos tiempo, y es que después de los dimes y diretes que se trajo Nintendo con la esteroscopica entre la bajada inicial de precio, y la invención del programa embajadores para templar los ánimos de los compradores más inquietos, las perspectivas no eran nada halagueñas y muchos medios se hacian eco de lo que podía ser el más grande batacazo de Nintendo jamás dado.
Con estas cifras Nintendo sabe que de momento gracias a estos datos está de camino para volver a recuperar la rentabilidad de la compañía. Con tantas consolas en los hogares japoneses se aseguran aparte de sus propios juegos un buen desarrollo de software por parte de las compañías, que es al fin y al cabo, las que con sus juegos pueden respaldar a la portátil de Nintendo y significar para la gran N lo que en su día supuso la primera dual screen.
¿Se contagiará este efecto al resto del mundo?