Parece que los run & gun están de moda. Si en el anterior IndieBit hablábamos de Mercenary Kings, esta semana le toca el turno a Broforce, título elaborado por el pequeño estudio sudafricano Free Lives y que acaba de ser lanzado en Steam, para Windows y Mac, en la modalidad de acceso anticipado (la versión final está fechada para verano de este mismo año).
No obstante, pocas similitudes hay entre el juego de Tribute Games y Broforce a parte de entrar ambos en la categoría de shooters de inspiración retro con desarrollo lateral en 2D. Broforce deja de lado tanta exploración y personalización para decantarse por una propuesta de mayor reminiscencia clásica, es decir, más arcade, más sencilla, más directa y, en mi opinión, mucho más divertida.
Como muchos otros juegos indie, los orígenes del juego están en un concurso. Concretamente, Broforce ganó varios premios en el Ludum Dare (competición basada en desarrollar un juego sobre una determinada temática en un tiempo límite) celebrado en abril de 2012. Ante este éxito, sus creadores decidieron profesionalizarse para convertir este “experimento” en un juego comercial. En octubre de ese mismo año, lanzaron “Brototype”, una versión Alfa del título (aún disponible gratuitamente) que recibió un feedback tremendamente positivo por parte de la comunidad y los medios. A partir de ahí, el proyecto no ha dejado de crecer y de recibir premios hasta llegar, tras recibir el OK de Greenlight, a la versión Beta que ahora se ha puesto a la venta.
Broforce podría definirse jugablemente como una sorprendente amalgama de influencias (desde Metal Slug hasta Super Meat Boy, pasando por Worms, Terraria, el desconocido juego indie Infinite Swat y un larguísimo etcétera) que, convenientemente mezcladas y pasadas por el filtro del píxel, dan lugar a un explosivo (literalmente hablando) cóctel de disparos y plataformas cargado de acción, destrucción y desenfreno en nombre de la libertad.
Pero Broforce no se queda ahí, sino que, con una filosofía parecida a la visto en Donkey Me, el juego está concebido como un casposo y humorístico homenaje al cine de acción americano de las décadas de los 80-90 y a los ideales patrióticos y de exaltación del heroismo yankee en la lucha por la libertad y la paz mundial que destilaban la mayoría de estos films.
De esta manera, uno de sus mayores atractivos está en sus personajes jugables, llamados bros; todos ellos grandes iconos manly y héroes de las películas de aquella época. La lista en muy amplia (Rambo, John McClane, Robocop, Terminator, Chuck Norris, MA Barracus, Blade, Indiana Jones, Ash de Evil Dead…) y, como el juego está aún en fase beta, sus programadores aseguran que todavía se añadirán muchos más.
Los bros se presentan como rehenes localizados en distintos puntos del escenario. Cada vez que liberemos a uno pasaremos a controlarlo. Este cambio de personaje casi constante hace que la partida sea mucho más dinámica y fomenta la rejugabilidad, ya que los cambios son al azar. Todos poseen además sus propias armas principales y especiales, a cual más espectacular y destructiva. Pero a pesar de estas diferencias, hay un gran equilibrio entre ellos, de manera que pocas veces tendremos la sensación de haber salido perdiendo con el cambio.
Broforce cuenta con varios modos de juego, tanto competitivos como cooperativos. A su vez, todos ellos permiten hasta cuatro jugadores simultáneos, ya sea de forma local o en línea; si bien esta última modalidad se encuentra aún en una prematura fase alfa. Si ya en solitario las partidas son una auténtica locura, jugando en compañía se convierten en un desternillante y vertiginoso caos de explosiones en cadena y cuerpos despedazados en el que moriremos montones de veces (incluyendo bastantes suicidios involuntarios) pero con el que es imposible no pasárselo en grande.
En el modo principal, el juego se estructura en base a niveles de corta duración en los que tendremos que llegar del punto A al punto B, rescatando por el camino a todos los bros, izando las banderas americanas que sirven de checkpoint y repartiendo buenas raciones de “libertad” a todo terrorista que nos salga al paso. Todos los escenarios son destructibles, con lo que no hay un único camino para llegar al final del nivel sino que podremos crearnos nuestra propia ruta, lo que dota al juego de un pequeño componente estratégico.
Aunque tengo que confesar que no lo he probado, el título también incluye un editor de niveles con el que diseñar nuestros propios “campos de destrucción”. Por supuesto, estas creaciones pueden compartirse con el resto de usuarios, lo cual eleva considerablemente las posibilidades de diversión del juego.
Como hemos dicho a lo largo del reportaje, Broforce se encuentra aún en fase Beta. De aquí al lanzamiento los chicos de Free Lives tienen pensado añadir muchos más bros, nuevos modos de juego, más niveles, depurar la experiencia online y mejorar los efectos gráficos y sonoros; con lo que, si ya estamos ante un juego divertido como pocos, la versión definitiva puede ser realmente “la bomba”, una expresión que a Broforce le sienta que ni pintada.