Si los shooters competitivos te aburren, estas impresiones de Lemnis Gate te demostrarán que el género siempre puede reinventarse.

Vivimos en una época donde el género del pium pium está más gastado que las suelas de Usain Bolt. Corre, dispara, haz puntos, queda de MJP y repite el ciclo de forma infinita. Esto es lo que nos ofrecían los shooters multijugador… hasta que leéis estas impresiones de Lemnis Gate para PC y alucináis pepinillos en escabeche.

 

[divider]El pasado importa y no solo en la puntuación[/divider]

Nuestras acciones en cualquier videojuego, mecánicas, suelen tener efecto en el momento presente y rara vez repercuten en el futuro de las partidas. Quiero decir, si sales del punto de respawn, corres en línea recta, pones una mina y un jugador enemigo te mata, esto no tiene más repercusión una vez vuelves a respawmear.

Pero el Lemnis Gate esto sí tiene una importancia vital, tanta, que hasta será posible interactuar con nuestro yo del pasado, él que hizo las acciones anteriores, en nuestro momento presente.

¿Suena raro? Seguro, pero no lo es tanto una vez estamos a los mandos. Ya que el juego no tiene en mente ser una propuesta frenética como si fuese un Call of Duty, sino que cada jugador se ve delimitado por unos segundos de actuación dentro de un turno individual. Como si hablásemos de un Worms evolucionado.

En cada turno, haremos lo que el tiempo nos permita, en el siguiente, veremos como nuestro personaje del anterior turno repite todo lo que hicimos y así durante varios turnos, convergiendo un montón de versiones de nuestro personaje haciendo diferentes acciones.

El modo entrenamiento está bastante completo y nos permite probar de todo.

Haz de la paradoja temporal tu mejor habilidad

Claro está, el enemigo también hará lo propio con su personaje. Cada jugador tendrá que ir completando los objetivos que se marquen, normalmente relacionados con romper nodos, convertirlos al color de su equipo o conquistar territorios.

Cada equipo se encontrará durante sus turnos en el campo de batalla, pudiendo atacarse entre ellos o dar soporte a sus compañeros. Ciertamente, en los últimos turnos la cosa puede llegar a ser un caos importante, donde cuesta hacerse paso y tener en mente lo que hicimos en el pasado para no repetirlo innecesariamente.

También, hay que decirlo, es ahí donde Lemnis Gate tiene más atractivo. Si dominamos la propuesta, el abanico de acciones estratégicas que podemos tomar es inmenso comparado con el resto de juegos del género. Pero eso necesita que invirtáis mucho tiempo y muchas partidas, y se de buena fe que no todos pasaremos por ese aro.

La vida se divide en segmentos y el daño se representa de forma numérica.

Domina una clase antes de lanzarte a lo loco

El juego no está exento de ofrecer una buena variedad de clases de personaje. Cada uno portará un arma determinada y una habilidad especial, como por ejemplo, llevar una escopeta y poder invocar una torreta automática.

Esto, claro está, otorga mayor variedad a ese gameplay tan profundo que comentábamos antes. Además de que cada clase se puede personalizar. Iremos consiguiendo puntos que podremos intercambiar por recompensas estéticas que permitan darle un tono distintivo a nuestro personaje.

Puede ser un buen aliciente de cara tener una progresión firme en el videojuego, una que de momento es inexistente más allá en mejorar como jugadores en sí. Estamos ante una beta y es normal que todavía falte perfilar muchas cosas.

Con el dron podremos marcar objetivos antes de cada ronda e incluso participar en curiosas carreras contrarreloj.

[divider]Un futuro prometedor: trabajar en más modos y contenido[/divider]

Aunque la idea es molona y sobre todo, bastante original, el juego en sí debería pulir muchas cosas. Empezando por ofertar un poco más de variedad de escenarios y modos, ya que la beta solo ofrece un tipo de modalidad donde cambian el número de jugadores por equipo.

Luego algunas mecánicas hacen que esta idea de shooter se sienta demasiado lento, quiero decir, sobre la base estás limitado de tiempo para hacer 4 cosas contadas. Luego tienes que esperar que el resto de jugadores hagan lo suyo hasta volver a jugar. La transición es muy abrupta y te deja con las ganas de haber hecho algo más.

Por otra parte, encontrar partida es donde está el mayor de los problemas. He tenido ocasiones de tener que esperar más de 20 minutos en cola para poder jugar alguna partida rápida y en un juego puramente online, esto es inadmisible.

Más y cuando dentro de las partidas la estabilidad no es que fuese tampoco la ideal, con mucho rollback y algún que otro tirón de frames. Pero bueno, como ya hemos dicho, estamos ante una beta y hasta el lanzamiento hay mucho margen de mejora.

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Gozando de los videojuegos y la cultura geek desde que tengo uso de razón. Escribo aquí bajo el influjo del látigo culpable, el iofruta de mi jefe y las ñardfaces más terroríficas que os podéis imaginar. Todo lo demás es pura fantasía que no existe fuera de vuestras cabezas.

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