Impresiones de Elite Dangerous Odyssey

Impresiones de Elite Dangerous: Odyssey para PC – Bajamos de la nave

Pilotar una nave puede ser cansado y por eso ahora podemos explorar a pie. Os contamos qué tal se siente con estas impresiones de Elite Dangerous: Odyssey.

Parece mentira, pero aunque ya han pasado más de seis años desde que Elite: Dangerous aterrizó en PC y Xbox One, el juego de Frontier Development sigue actualizándose. Ahora os contaremos, mediante nuestras impresiones de Elite Dangerous: Odyssey, qué nos ha parecido el salto de la nave a la exploración.

Así es, Elite Dangerous está preparado para el siguiente gran paso: permitirnos bajar de la nave y poner un pie sobre la superficie de cualquier cuerpo celestial. Bajo el nombre Elite Dangerous: Odyssey, esta nueva expansión promete ser la más grande y revolucionaria de todas las que han llegado al juego de Frontier.

La cabina de la nave se abre para expandir la exploración

Elite Dangerous: Odyssey nos permite, por primera vez, bajar de nuestra nave espacial. Sí, hablamos de esa cabina en la que tantas horas hemos pasado embutidos mientras explorábamos el cosmos. Ver la nave con nuestros propios ojos, desde el exterior, se antoja hasta extraño.

Planetas a los que antes era imposible acceder, como aquellos con atmósferas tenues o ligeras, ahora se pueden explorar con libertad. Esto cambia totalmente el paradigma en el que se sustentaba la experiencia del videojuego.

Por supuesto, sigue fiel al estilo simulador de Elite Dangerous. Podéis esperar que las visitas a los planetas sean experiencias que requieren planificación; no es tan sencillo como montarse en una nave y volar de planeta en planeta.

La atmósfera, la presión, la temperatura, la gravedad… Hay que tener muy en cuenta estos aspectos antes de desembarcar si no queremos morir de hipotermia o quedarnos sin oxígeno a los pocos minutos.

Un cosmos seco, pero realista

En cuanto al aspecto visual de los planetas, podemos decir que se sustenta una visión demasiado realista a lo que nos tiene acostumbrados el género. Vamos a recurrir a la «competencia» para que se entienda con facilidad. Si los astros de No Man’s Sky son mundos exuberantes llenos de color y criaturas imposible, Elite Dangerous: Odyssey apuesta por escenarios más sobrios.

Eso no quiere decir que sean malos o que estén exentos de belleza, todo lo contrario. Poner un pie fuera de la nave por primera vez y contemplar ese paisaje, familiar y al mismo tiempo alienígena, es toda una experiencia.

Claro está, esto se aplica también a la fauna, pues podemos toparnos con organismos que mantienen una identidad visual terráquea, pero con toques de otro mundo. La exploración y el descubrimiento siempre han sido el núcleo de Elite Dangerous, algo que también se aplica Odyssey.

Se nos invita a explorar los planetas y a examinar las formas de vida con las que nos encontremos usando la nueva herramienta de muestreo. Esta herramienta sirve tanto para añadir una nueva entrada en el códice como para extraer muestras de tejido genético, que más tarde podemos intercambiar por recompensas en los puertos espaciales.

Trajes de astronauta según la profesión

Otro aspecto que se ha trasladado de la experiencia espacial a la terrestre lo encontramos en los roles. Hay cuatro trajes de exploración diferentes, y cada uno tiene fortalezas y debilidades basadas en los mismo roles que podemos desempeñar como pilotos. Estos son contrabandista, minero, asesino, explorador, pirata…

Visto esto, es importante saber qué traje vestir para cada situación. Aun así, habrá planetas con condiciones inhóspitas en los que se podrá aterrizar, pero no desembarcar.

La partida empieza en un puerto espacial, donde podemos elegir entre una gran variedad de misiones, comprar y vender armas, etc. Uno de los añadidos más destacables es el aeropuerto, un mostrador desde el que podemos comprar billetes para viajar a distintas partes de la galaxia por un módico precio sin tener que preocuparnos de nada.

En los planetas también encontraremos asentamientos. Lo interesante de estos lugares es que ofrecen un ecosistema que no se cierra a las interacciones del jugador. Es decir, que si vemos objetos que nos interesan podemos robarlos… Algo que por supuesto trae consecuencias.

A grandes rasgos, en Odyssey se pueden entrever los cimientos de un juego de supervivencia algo tradicional, algo así como las mecánicas de crafteo y construcción de  Fallout 4, pero en el espacio. No obstante, se nota que aquí todavía falta algo de trabajo.

impresiones de Elite Dangerous: Odyssey

Amigos o enemigos

Tantos en los puertos espaciales como en los asentamientos nos encontrarnos con NPCs con los que podemos interactuar y que reaccionan a nuestra presencia. Si nos acercamos demasiado, puede que nos pidan que nos alejemos un poco. Y si unos de los soldados que patrullan nos pide que nos quedemos quietos mientras nos escanea, es buena idea hacerle caso…

Si se trata de una facción que nos considera enemigos, será mejor que saquemos el arma y empecemos a disparar. En Elite Dangerous: Odyssey hay tres categorías de armas, cada una asociada a uno de los fabricantes ficticios del universo.

Entre los tipos de podemos encontrar lo habitual: pistolas, rifles de asalto, escopetas, lanzamisiles, varios tipos de granada… Y se pueden modificar acoplando diferentes dispositivos.

Si tenemos que destacar algo de las armas eso es sin duda el diseño de sonido. Elite Dangerous siempre ha destacado en ese apartado, y los diferentes sonidos de disparo, recarga y demás acciones de cada arma de Odyssey son también de una calidad altísima. No os cansaréis de escucharlos.

En la alfa teníamos un amplio surtido de misiones entre las que elegir para poner a prueba las mecánicas de disparo: asalto, asesinato, toma de asentamientos, recopilación de datos… Y eso por no hablar de que se pueden dar situaciones de combate en las que converjan jugadores a pie.

impresiones de Elite Dangerous: Odyssey

Una expansión pensada para los entendidos del juego original

Aun así y como decíamos hace un momento, todavía queda bastante trabajo por hacer, especialmente en lo relativo a las animaciones. De momento cumplen con su cometido, pero es habitual toparse con NPCs que no mueven la boca al hablar, por ejemplo.

También hemos notado que hay una diferencia importante de ambiente entre los puertos espaciales y los asentamientos; los primeros consiguen crear la ilusión de estar en ese lugar, mientras que a los asentamientos les falta vida.

Por otro lado, y aunque es evidente, Odyssey está orientado a quienes ya conocen Elite Dangerous. Si pretendéis entrar de nuevas esperando acción directa os vais a encontrar con un mundo de términos desconocidos y probablemente seáis incapaces siquiera de abandonar el puerto espacial.

Es obligatorio tener conocimientos previos de Elite Dangerous para disfrutar de Odyssey. Dicho esto, no le sentaría mal ser algo más accesible para nuevos jugadores en ese sentido.

Pero no podemos olvidar que estamos ante una alfa, así que esta clase de problemas son totalmente comprensibles. Y algo muy importante a tener en cuenta: en Frontier llevan dedicados todos estos años a un juego de simulación de vuelo espacial.

Con Odyssey, están desarrollando algo que prácticamente pertenece a otro género dentro de Elite Dangerous. Es una proeza, más teniendo en cuenta las buenas sensaciones que deja la alfa.