Muchos os quedásteis flipados con la demo de Killzone: Shadow Fall, y otros no tanto, pero en lo que seguro no se fijó ni el tato fue en la luz del mando con el que jugaba el bueno de Steven Ter Heide (bueno por decir algo, porque recibió disparos que da gusto), de Guerrilla Games, iba cambiando de color según le iban acribillando. El jefe de Sony Worldwide, Shuhei Yoshida, lo explica:
Esa luz no necesitará ningún tipo de cámara para funcionar, y los desarrolladores podrán usarlo de varias formas, como por ejemplo en la demo de Killzone: Shadow Fall, según el personaje se iba debilitando, la luz cambiaba de verde a rojo.
Sé que la gente estaba mirando la pantalla, pero nadie se fijó en ese detalle, y en que cuando tomaba algún objeto recuperador de salud, esa luz volvía a ser verde.
Yoshida también comentó que esa idea fue de Richard Marks, que fue uno de los responsables (¿o culpables?) de el plagio la invención de PS Move.