Ken Levine guarda copiosamente su mayor secreto. El final de Bioshock Inifinite es desconocido hasta por el propio equipo del juego. Levnie quiere ver en tiempo real la reacción que tienen al jugar al juego, no la reacción que tienen a leer un guion.
Tal y como leemos en Eurogamer:
«Quiero mantenerlos y observar al equipo, así puedo ver sus reacciones (…) es muy importante que lleguen vírgenes a ese contenido porque nuca logras una reacción así de alguien por segunda vez.»
Todos los grandes genios tienen sus excentricidades y Levine gracias a ser uno de los mejores narradores del mundo del videojuego, puede permitirse hacer lo que le venga en gana.
Bioshock Infinite es uno de los títulos más esperados de este 2012. Tras una segunda parte excesivamente continuista, Levine vuelve a retomar la saga para tratar de sorprender al público como logró hacerlo con el Bioshock original.