Análisis de MotoGP 21

Análisis de MotoGP 21 en PlayStation 5, sigue activado el piloto automático

El Mundial de Motociclismo ha comenzado este año con unas aparente normalidad. Sigue afectado por la pandemia, algunas carreras podrían cancelarse o con la ausencia de público, pero se intenta seguir adelante. Afortunadamente, MotoGP 21, garantiza esa normalidad.

Para realizar el análisis de MotoGP 21, como no puede ser de otra manera, hay que tener en cuenta el estado de la competición real que refleja en el videojuego. El campeonato de motociclismo pasó el año pasado por momentos delicados. No fue ajeno, como todos, a la pandemia que nos ha tocado vivir. Eso hizo que MotoGP 20 llegara antes que un Mundial que tuvo que disputarse en fechas ajenas. Algo nunca visto antes.

Este año, una aparente normalidad se ha instaurado en el mundial. Ha dado inicio en las fechas previstas, aunque algunas pruebas pueden quedar canceladas según la evolución de la emergencia sanitaria. Este año, MotoGP 21 llega en el momento exacto, con el Mundial recién comenzado y listo para subirnos a las dos ruedas de pilotos como Joan Mir, el recién recuperado Marc Márquez o la sensación del momento en Moto3, Pedro Acosta.

La principal novedad de este año, además de las típicas pinceladas en la jugabilidad, es la llegada del simulador a la nueva generación de consolas. El juego está a la venta en PlayStation 5 y Xbox Series X|S, además de las habituales PS4, Xbox One, Switch y PC.

Hemos tenido la oportunidad de poder jugar al título de PS5, y es de esta versión de quien hablaremos en el análisis. Si os parece bien, además, vamos a empezar precisamente por cómo le ha sentado el cambio de generación a la franquicia.

Milestone lleva años encargándose del desarrollo de la saga. Nunca lo han dicho público, al menos que este redactor conozca, pero su máxima a la hora de trabajar parece ser la de no experimentar demasiado entre versiones. Año a año sacan productos bien terminados y divertidos, aunque carecen de cierta ambición para llegar más alto.

El paso a la nueva generación es un buen ejemplo. Podemos ver un MotoGP fluido a la hora de rodar por la carretera, gracias a la mayor potencia de las consolas, pero no vemos un MotoGP que arriesgue. Los italianos pecan de conservadores y no hay un salto evidente en el apartado técnico.

Ni siquiera han trabajado por construir una respuesta háptica competente. No hay sensación de cambio de terreno cuando pasamos del asfalto a la grava, por ejemplo. Solo se limita a vibrar como si de un mando de PS4 se tratara o hacer algo de fuerza a la hora de pulsar los gatillos. Nada para lucir una tecnología vendida como clave por parte de Sony.

Afortunadamente, a la hora de correr en pista, la sensación sigue siendo muy buena, como en los últimos años. La fluidez extra que le da PS5 es un importante cambio con respecto a las versiones anteriores. El control es muy satisfactorio, aunque para ello hay que trabajar muy duro. Por supuesto, los niveles de dificultad y las ayudas nos hacen la vida más sencilla, pero en todos los casos hay que superar una ajustada curva de dificultad. Tan dura como necesaria.

Si desactivamos todas las ayudas y elegimos el nivel de dificultad más alto, acabaremos besando el asfalto cada vez que nos subamos a la moto si no contamos con experiencia previa. La recomendación para los novatos es tomárselo con tranquilidad e ir subiendo poco a poco el nivel.

MotoGP 21 cuenta con la licencia oficial del campeonato. Encontraremos a todos los pilotos de las categorías principales —MotoGP, Moto2 y Moto3— y en una futura actualización llegarán los de MotoE y otras competiciones. Los más veteranos además podremos correr con pilotos históricos. Podemos elegir a los Mick Doohan, Álex Crivillé o Nicky Hayden que tanto nos hacían vibrar a los aficionados.

Análisis de MotoGP 21
Joan Mir se ha quedado dormido escuchando a su mecánico

Al entrar de lleno en el aspecto más simulador de MotoGP 21, nos daremos cuenta de que tendremos que emplear tiempo a la hora de configurar la moto. En la interfaz tendremos siempre activo el mapa de motor, donde podremos ver cómo se comportan los neumáticos o el nivel de combustible. Este año tendremos que estar muy atentos a él, puesto que al olvidarnos de su existencia nos podemos quedar sin gasolina antes de finalizar una carrera.

También sería un desastre completo si nos ponemos a configurar parámetros técnicos de la moto sin saber qué seleccionar. Una mala elección puede hacer que la moto sea completamente indomable y nos llevará a pensar que estamos haciendo más ridículo que los equipos de la Superliga.

Un detalle simpático y muy logrado es hacer que nuestro piloto tenga que recuperar la moto en una caída. Normalmente, en MotoGP 21 también si no se activa la nueva opción, la caída se salda con la reaparición automática en la pista. Sin embargo, si así lo queremos, podemos manejar al caído en busca de la motocicleta. No tiene la mejor de las animaciones, pero hace más real el juego y la pérdida de tiempo es más acorde a las circunstancias.

Análisis de MotoGP 21
Una leyenda de MotoGP

La inteligencia artificial, tan cacareada en otras ediciones, sigue siendo un punto a mejorar. Los pilotos manejados por la CPU parecen por momentos inalcanzables, dependiendo de la dificultad, y en otros momentos son superados con facilidad, sin cambiar el nivel. Queda trabajo en ese sentido para dar a las carreras una mayor solidez y coherencia.

En el caso de las sanciones en carrera, este año se ha añadido la curva de vuelta larga. Si cometemos varios errores durante la carrera, se nos penalizará con un paso por este carril. Se puede hacer de forma automática o dejándose llevar por la CPU. En cualquiera de los casos nos hará perder unos segundos. Para eso es una sanción.

En cuanto a los modos de juego, MotoGP 21 lleva años ofreciendo lo justo. La interfaz no destaca en nada y se limita a dar una experiencia muy limitada. Tenemos los habituales modos rápidos, para salir a pista sin pensar demasiado, pero el que más nota la falta de mimo es el modo Trayectoria.

Estancado en los últimos años, este mánager nos ofrece elegir un piloto para luchar por la gloria. Directamente podemos elegir comenzar en la categoría reina, por lo que se pierde la progresión, aunque tampoco la experiencia mejora lo suficiente si comenzamos en Moto3. El cambio de pilotaje es evidente, a la hora de llevar las motos más potentes, pero tan solo podemos contratar mecánicos y representantes e ir pasando carrera tras carrera intentando lograr los objetivos marcados.

No hay sensación de progresión. Ni una meta que fuerce la competitividad del jugador. No hay una semilla plantada que haga que elijamos jugar al modo Trayectoria en lugar de hacerlo en los modos rápidos. La cuestión es que con los años este modo ha ido perdiendo opciones en lugar de ganarlas. Milestone ofrece un producto más rácano en cuanto a los modos de juegos con el paso del tiempo.

Análisis de MotoGP 21
MotoGTA 21

Exactamente lo mismo ocurre con los comentaristas. Es un caso que nos recuerda en parte al de eFootball PES. Cuenta con toda una institución el mundo de MotoGP como Ernest Rivera, en PES son Carlos Martínez y Julio Maldonado. Sin embargo, sus comentarios son simplones. Solo aparecen al principio y al final de un gran premio o carrera y encima están claramente desfasados.

En definitiva, MotoGP 21 es un fantástico simulador de motociclismo. Racanea en los modos de juego, pero en pista es espectacular. Sus puntos positivos están en el pilotaje de la moto, tan configurable como satisfactorio. A cualquier aficionado al mundo del motor le encantará disputar el Mundial en el juego. Por supuesto, el título podía subir a sobresaliente si Milestone le diera más cariño. Es la joya de la corona del estudio italiano y con un poco de empeño en los modos de juego podrían diseñar un auténtico pelotazo. Ojalá lo veamos en el futuro.

Análisis de MotoGP 21
Fantástico en pista, rácano en opciones
Nos gusta
Las sensaciones en pista son excelentes
Recordar otros tiempos con los pilotos clásicos
La recuperación de la moto controlando al piloto
Puede mejorar
Los modos de juego, en especial Trayectoria, que lejos de ganar, ha perdido con el tiempo
Técnicamente no está al nivel de la nueva generación
Ni siquiera han aprovechado los controles hápticos del DualSense
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