Los clásicos de Rockstar vuelven y lo hacen con sabor amargo. Lo contamos en nuestro análisis de GTA: The Trilogy – The Defenitive Edition.

Es probable que muchos de los que hoy estamos aquí recordemos nuestra adolescencia videojugadora recorriendo las calles de Liberty City, Vice City o Los Santos. Una trilogía de GTAs que sentó las bases del mundo abierto moderno y que hoy están de vuelta a modo de remasterización. Descubre nuestra opinión en este análisis de GTA: The Trilogy – The Definitive Edition.

Antes de entrar en materia, hay que aclarar que el remaster no está desarrollado por Rockstar Games, sino por un estudio llamado Grove Street Games del que sabemos más bien poco. Los principales reclamos de esta versión son una adaptación de los clásicos a los tiempos modernos y un lavado de cara general, pero metámonos en harina ya.

Una trilogía perfecta

Lo primero que me gustaría hacer es poner en valor los tres juegos aquí recogidos. GTA 3, Vice City y San Andreas fueron los juegos que marcaron la industria del videojuego en lo referente a los mundos abiertos. La saga pasó de una vista cenital en 2D al 3D más puro que conocemos hoy en día, y fue perfeccionando su fórmula hasta llegar al glorioso San Andreas, el preferido de muchos por su tamaño y variedad jugable. Lo que empezó en una modesta representación de New York terminó en todo un estado como el de California.

De hecho, si comparamos entre los GTA, encontramos grandes diferencias. No ya solo el tamaño del mapa, sino el concepto general de los personajes, las cinemáticas y hasta la conducción. La saga experimentó en muy poco tiempo grandes cambios, siempre en una línea ascendente que, en su última entrega, nos permitía volar, nadar y hasta incluía el lujo de cierto roleo. Porque sí, puede que muchos nos quedemos con Vice City gracias a su ambientación y su tono a los Scarface, pero el culmen de la saga llegó de mano de CJ y Groove Street.

Por ello hablar de forma objetiva sobre estos juegos y, en concreto, sobre San Andreas, me resulta imposible. No sólo porque un análisis jamás debe ser objetivo, sino porque estoy hablando de una trilogía y de un juego que me marcaron para siempre y, sin duda, tuvo culpa de que hoy me esté dedicando a esto de forma más activa.

Y es que, antes de meterme a hablar de las bondades y desperfectos del remaster que hoy nos ocupa, debo recomendar encarecidamente jugar la trilogía si todavía no lo has hecho. Es cierto que a día de hoy se pueda sentir algo anticuada, porque de hecho lo hace si venimos de jugar a GTA V, pero me parece indispensable conocer el origen del éxito de una de las sagas más importantes de la historia. Lo malo es que, desgraciadamente, ya no se pueden jugar a las versiones originales de forma legal y sólo nos quedan los remasters como opción.

Modernizar lo antiguo

El principal motivo de este lanzamiento son los 20 años que han pasado desde el lanzamiento de Grand Theft Auto 3. Un juego que nos ponía en la piel de Claude, un fugado de prisión mudo que se dedicaba hacer encargos para la mafia en una modesta Liberty City. 20 años es mucho tiempo en un mundo donde la tecnología se queda anticuada a los pocos años, y se nota. El motivo de este remaster está más que justificado, pues modernizar aquellos gráficos antiguos de una obra tan importante era primordial si lo que querías era atraer al público actual. De hecho, podemos decir que el trabajo con GTA 3 es bastante bueno en comparación con sus compañeros, y es que incluso nos hace pensar que el plan inicial era únicamente remasterizar este.

Primero hablemos de las bondades de estos remasters. Nada más empezar a jugar notaremos el salto gráfico, porque es evidente. No esperéis, eso sí, algo con los gráficos actuales ni mucho menos. El juego sufre una modernización gráfica que lima lo evidente de los polígonos utilizados en la época, limpia un poco la imagen, pone los juegos a 60 fps y mejora la iluminación general, dejándose por el camino el filtro que tenía GTA San Andreas, por cierto. Estas mejoras gráficas se siguen situando lejos de unos gráficos realistas porque, además, el juego ha optado por un estilo más próximo al cartoon que podemos ver en los diseños artísticos del juego. Esto ya irá por gustos, pero personalmente me encanta el diseño utilizado y, con los mandos en la mano, creo que ha sido una decisión más que acertada.

Otras mejoras que vemos es la integración de la ruleta y el enfoque del minimapa que vemos en GTA V. La ruleta facilita mucho la elección de arma y resulta un añadido más que interesante. También se ha mejorado el sistema de apuntado, unificando el de los tres juegos a algo que va a medio camino entre los originales y lo actual. Se ve raro y la retícula utilizada, sacada de San Andreas, así como el color no han sido del todo acertados. Honestamente, me gustaba más el sistema que traía el San Andreas original.

análisis de GTA The Trilogy 4
Algunos elementos añadidos, como la ruleta de armas, son de agradecer

También se ha cambiado la conducción, adaptándola al esquema de controles actual pero manteniendo exactamente igual las físicas, algo que se agradece, porque cambiarlas habría sido romper la esencia de cada título. Ha cambiado el selector de radio, introduciendo también la retícula… lo malo es que por el camino se quedan varias canciones sin poder renovar la licencia. Estos tiempos de licencias y videojuegos, francamente, me da lástima.

Y finalmente, como mejora de calidad de vida, encontramos que ahora al fracasar una misión la iniciaremos o desde un punto de control a mitad de la misma o, en el peor de los casos, la podremos realizar de nuevo sin necesidad de hacer todo el recorrido hasta ella, como ocurría antaño. También se ha añadido el autoguardado después de cada misión, algo que también notaremos útil.

Gráficamente hemos hablado de mejoras visuales evidentes que hacen que se vean mejores que los originales pese a que, en ocasiones, pierda la esencia que tenían. Hay pequeños detalles curiosos, como los impactos de balas que se quedan marcados en los escenarios del juego (no en los coches), las mejoras en las explosiones y el fuego, la mejora en la vegetación y, una muy curiosa, la mejora en la variedad de NPC, que seguirán siendo los mismos, pero cambiarán los colores de su ropa darle más variedad.

Un lanzamiento indigno

Creo que se nota el amor que siento por esta trilogía. Por ello, me duele en el alma señalar que sencillamente los remasters no están a la altura. He hablado de que gráficamente el juego es mejor pese a que rompa parte de la esencia, pero debo señalar dos cosas graves.

La primera de ellas es que el rendimiento en la versión de PlayStation 5 es altamente mejorable. Tiene dos modos: fidelidad y rendimiento, algo que no se entiende dado que el músculo gráfico de esta versión daría de sobra para correrlo a 4K nativos y 60fps en las consolas actuales sin despeinarse. Pero lo grave no es el selector, lo grave es que en el modo rendimiento, aún yendo por debajo de los 4K, el juego no logra mantener una tasa estable de 60 fps y sufre suficientes bajadas en torno a 50 fps que se notan, porque desgraciadamente no son tan puntuales como quisiera-.

La otra gravedad es la distancia de dibujado y la de renderizado. Voy a poner de ejemplo a GTA San Andreas, pues es el que tiene las distancias más grandes. Mientras juguemos a ras de suelo, no notaremos nada más allá de que en la lejanía podemos ver cosas que antes no, como los rascacielos de Los Santos desde el barrio de CJ. El problema viene cuando decidimos coger un avión o un helicóptero.

GTA San Andreas hacía mucho uso de la niebla y los filtros para ocultar las dimensiones de un mapa que no se podía renderizar al completo. El remaster se deshace de la niebla y potencia al máximo la distancia de dibujado, haciendo que desde un punto alto podamos ver la totalidad del mapa. Sí, entero, las tres ciudades, el campo y el desierto son visibles desde el rascacielos más alto de Los Santos.

análisis de GTA The Trilogy 5
Los bugs son lo de menos. Su principal problema es la falta casi total de dirección artística. No se han molestado ni de «cubrir» el mapa de San Andreas para evitar que lo veamos entero desde las alturas

Pero a esto hay que añadirle que el renderizado sigue siendo igual de corto. Todos recordaréis que en GTA San Andreas, al coger un avión, había que ir con mucho cuidado porque a veces al juego no le daba tiempo a cargar árboles o estructuras a tiempos y te chocabas con ellos. Pues bien, sin ser tan exagerado como en tiempos de PS2, el problema sigue existiendo, y choca especialmente porque no se explica que puedas ver la ciudad que está en la otra punta del mapa pero no se rendericen los elementos más cercanos. Es algo realmente desastroso que rompe la experiencia totalmente en un juego como San Andreas.

A estos problemas, además, hay que añadirle la cantidad de bugs con los que sale el juego. En su mayoría son bugs visuales que pueden provocar más risa que enfado, pero estamos hablando de un remaster, no de un juego nuevo, y esto hace que la importancia de los bugs se magnifique.

Podemos entender que un juego nuevo de mundo abierto gigantesco como pueden ser los juegos de Ubisoft, salgan al mercado con algunos bugs porque no da tiempo a cuadrarlo todo, pero en el caso de un remaster de juegos que han ido recibiendo varias revisiones con los años, no se entiende y no se explica. Bueno sí, la explicación es bien sencilla: dejadez.

¿Volver a dónde fuiste feliz?

Hay un poema que dice “Donde fuiste feliz alguna vez, no debieras volver jamás”, o algo así. El caso que es una frase que se me ha venido a la mente estos días mientras jugaba a las remasterizaciones. GTA: The Trilogy – The Defenitive Edition es una trilogía remasterizada que apunta directamente a los nostálgicos que crecimos con estos juegos y que los tenemos en un pedestal. Traer de vuelta una trilogía tan icónica con gráficos y mecánicas mejoradas era una idea excelente y una necesidad que no sabía que tenía, pero que me ha dejado un sabor agridulce por la falta de trabajo notoria que tenemos aquí.

Ese es el principal sentimiento y amargor en la boca que deja esta trilogía remasterizada. Un sentimiento de dejadez que no se explica ni se puede permitir, porque irremediablemente hace que pensemos con añoranza en los originales y nos preguntemos si realmente estamos jugando a algo mejor.

Y lo peor es que la respuesta sería un rotundo “sí, estamos jugando a algo mejor”, si no fuera por la falta de pulido extremo del juego y la casi absoluta falta de dirección artística que no pudo pensar que igual estaba bien ocultar parte del mapa con niebla, mejorar el renderizado o mantener algunos filtros que daban cierta esencia al original.

análisis de GTA The Trilogy 6
Pese a todo, las bondades de los originales siguen estando ahí y no se pueden obvia

Pero, pese a todo, soy feliz volviendo a mi San Andreas. Puede que sea la versión que peor parada sale debido a su magnitud en comparación con los otros, pero se siente todo tan familiar y, cuando quiere, tan bonito y bien hecho, que se me hace difícil soltar el mando.

Al final estamos ante tres juegos excelentes, de una calidad aun vigente en nuestros días, pero encorsetados dentro de un lanzamiento al que le faltan varios parches y alguna revisión general en el diseño. Los problemas evidentes se acentúan en San Andreas y se notan mucho menos en GTA 3 y Vice City, pese a que siguen ahí. Por el camino nos dejamos canciones de las míticas bandas sonaras y obtenemos mejoras en calidad de vida que, efectivamente, modernizan las cosas que había que modernizar. Algunas decisiones de diseño y artísticas tampoco acaban de cuajar, pero no es el mayor de sus problemas si lo comparamos con los bugs o el rendimiento.

Puede que en unos meses, con unos parches que mejoren el rendimiento, arreglen bugs y toquen alguna cosita más (en San Andreas, concretamente), hablemos de una remasterización sobresaliente que hará el gusto de todos los jugadores, pero hoy tristemente no podemos hablar de ello, y pese al amor y añoranza que tengo por la trilogía, no puedo sino sentirme triste por un trabajo que no le hace justicia. ¿Pero sabéis lo peor? Que no puedo dejar de jugar a GTA San Andreas, y al final eso es una buena noticia para los más fans.

análisis de GTA The Trilogy
Análisis de GTA: The Trilogy – The Defenitive Edition para PlayStation 5
CONCLUSIÓN
GTA: The Trilogy – The Definitive Edition es un lanzamiento que no le hace justicia a la obra original. Con evidentes carencias de pulido y fallos de concepción artística, estamos ante una remasterización que se siente vaga y poco trabajada. Por otro lado, hablamos de tres juegos sobresalientes que harán las delicias de aquellos jugadores que jugaron al original y dan la oportunidad de descubrirlos a los más jóvenes. ¿Es la mejor versión para jugarlos? En ocasiones sí y en ocasiones no, depende de qué estemos valorando. Lo que es seguro es que, con un poco más de pulido y algunos cambios artísticos (sobre todo en San Andreas), estaríamos ante la mejor versión posible sin lugar a dudas. Lamentablemente, hoy por hoy no es así. Pero tampoco puedo dejar de jugar.
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0
TA BIEN
Volver a los clásicos es un disfrute para cualquier fan
Los añadidos que modernizan el juego, en general, hacen bien su trabajo
Cuando los bugs quiere, cada juego se ve espectacular, siendo la mejor versión
TA MAL
Muchos bugs y falta de trabajo evidente
Errores de diseño muy absurdos, parece que ni han probado el juego antes de lanzarlo
La pérdida de dirección artística en muchas ocasiones es su peor enemigo, por encima de los bugs
La sensación de que con un poco más de mimo (solo un poco) sería un lanzamiento sobresaliente, pero no es así
6.5
El maldito tren, CJ
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Adoro los videojuegos y la escritura, por eso estoy aquí. No concibo este mundillo sin las obras de Kojima y Miyazaki, son mis pastores y nada me falta con ellos. En mis ratos libres soy sociólogo, escribo poesía y mantengo profundas conversaciones con mi gato.

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