El menda aquí presente es un apasionado del género de la supervivencia. Habiendo invertido infinidad de horas en propuestas como Rust, entenderéis que una alternativa mono jugador y más tradicional en lo narrativo me resultaba atractiva ya en sus primeros compases de desarrollo. Tal es así que hoy os traigo el análisis de Fade To Silence listo para dictarle sentencia.
Tras un largo tiempo incubándose como un Early Acces, los chicos de Black Forest Games ascienden su obra al estatus Gold con mucho aprendido por el camino. Lo más curioso del programa reside en su narración, bebiendo un poquillo de las tintes darksoulianas, nos muestra una historia de supervivencia contra todo pronóstico. Un padre cansado y abatido, busca la motivación en la venganza y en la protección de su única hija que sigue con vida.
A lo largo de un mapa enorme nevado, tendrá que alzar de nuevo a su poblado con la adquisición de recursos, reclutando almas perdidas y eliminando la ponzoña demoniaca que infecta las distintas regiones de nuestro mundo.
El juego nos salpica con alguna que otra cinemática generada a partir del motor del videojuego. Se esfuerza (aunque no mucho) para que empaticemos con el lazo afectivo existente entre el padre y la hija a la par que nos muestra los horrores que el dios de la Muerte está sembrando allá donde se instaura. La trama se sigue con interés aunque no es lo más rompedor del género, ni mucho menos, da el suficiente trasfondo para que sigamos avanzando, a diferencia de otros survivals donde el meollo se centra casi siempre en sobrevivir para escapar de una determinada localización.
La obra de Hidetaka Miyazaki, entre otras, nos acostumbró a no sentir la necesidad de que nos lleven de la mano a la hora de entender el funcionamiento de un videojuego. Fade To Silence se moja en intentar hacer lo mismo pero fracasa estrepitosamente en su empresa.
Un juego de supervivencia, donde el tiempo apremia, no puede escatimar recursos (y nunca mejor dicho) a la hora de enseñar al jugador cómo debe sobrevivir. Es casi una regla no escrita que si un juego va tener muchas sub-mecánicas, este se moleste en desglosarlas todas con esmero. También puede ocurrir el caso contrario, que las mismas mecánicas sean tan intuitivas que no haya necesidad de explicarlas y sea el mismo jugador quien vaya absorbiéndolas a través de su experiencia.
Pues en el caso de Fade To Silence, ni una cosa ni la otra. Su forma de recolectar recursos, apoyados por una especie de visión de águila a lo Assassin’s Creed, se hace muy tediosa y las misiones nos pedirán recursos que estarán muy desperdigados o escondidos sin nada que nos indique como proceder. Como digo, esto es un problema grave cuando nuestro personaje no es ajeno al paso del tiempo, el cual irá mermando nuestra barra de hambre y sed.
Esto desemboca en muertes constantes por no saber qué hacer o a dónde ir. Más cuando vemos que tampoco es que haya un equilibrio entre la balanza del castigo y la recompensa. Cada vez que muramos podemos mejorar las aptitudes del personaje, pero en la práctica tampoco es que sirvan demasiado.
En este aspecto también bebe mucho de la obra de los soulslike, sin embargo, se queda con lo peor del mismo. El primer problema viene por la distribución de los botones. Se hace raro que el mismo botón de desenfundar el arma sea el mismo que nos permita escalar riscos e interactuar con algunos elementos del escenario, conllevando a que nuestro personaje se vuelva loco en ocasiones sin saber qué hacer.
Otro problema son los combates en sí. Aunque no andaremos faltos de opciones, como un botón para esquivar rodando, la capacidad de bloquear o incluso la combinación entre ataques suaves y fuertes, la respuesta del mando es tosca y notaremos que nuestro personaje es demasiado pesado. Si a ello le sumamos que los enemigos son esponjas de vida o que cada vez que recibimos un golpe tardamos medio siglo en reincorporarnos, la experiencia se torna en frustrante a niveles preocupantes.
El tema principal, interpretado por Safario Riot y Grayson Sanders, es de las pocas piezas sonoras que consiguen salvarse.
Aunque esté analizando la versión de consolas (la de PlayStation 4, para ser más concretos) se nota que no se han esmerado demasiado en adaptar los menús a cada plataforma. El menú principal recuerda más al de una benchmarkt y no transmite nada del videojuego que acompaña. Dentro del juego, las fuentes son horrorosas y muchas veces nos costará distinguir alguna palabra debido a su tinte blanco sin apenas contornos. Porque claro, hablamos de que intentamos sobrevivir en una región nevada, imaginaos tener que leer textos en blanco sobre superficies blancas.
Ya in-game, el juego hace gala de unas texturas paupérrimas, unos tiempos de carga demasiado largos, modelos para enemigos muy básicos y nada inspirados… Incluso los efectos del fuego o la iluminación son demasiado pobres como para que nuestras retinas se sientan cómodas.
En lo sonoro la cosa anda igual. Muy pocas pistas musicales, todas olvidables y acompañadas por una actuación de doblaje plana. No sé si la falta de dinero o de tiempo incidió aquí, pero a priori todo parece hecho con una desgana bastante desagradable.
Fade To Silence intentar acerca del género survival a un formato más tradicional, cargándolo de pinceladas narrativas y enfatizando la experiencia de un jugador. Lamentablemente, fracasa estrepitosamente en todas las áreas del videojuego, haciendo de la experiencia solo recomendable para los culpables más pacientes.
Son Goku y Vegeta serán los protagonistas del próximo tráiler de DRAGON BALL: Sparking! ZERO.…
Devil Jin en Tekken 8 es el último personaje de la plantilla inicial en mostrar…
La nueva entrega de Yakuza se llama Like a Dragon: Infinite Wealth. Regresan las locuras…
Bandai Namco publica el tráiler de lanzamiento de Tekken 8, próximo videojuego de la mítica…
Llega el manga Dragon Ball Super 101 en el que tenemos más historia de los…
Disponibles los Wordle del 18 de enero de 2024. Pistas y solución del Wordle 742,…
Esta web usa cookies.