análisis de Chivalry II

Análisis de Chivalry II para PC

Torn Banner Studios vuelve a la carga con su popular videojuego. Te contamos en este análisis de Chivalry II si hay que afilar la espada.

El género de simular un caballero enfadado en plena Edad Media para partirle la crisma a otros no es que tenga muchos exponentes. Que sí, que tenemos Kingdom Come: Deliverance, pero creo que es ahora, escribiendo este análisis de Chivalry II, cuando me doy cuenta de que hacen más falta juegos así.

 

¿El albor de un nuevo género?

Torn Banner nos regaló la particular experiencia de Chivalry: Medieval Warfare allá por 2012. Consistía en escenarios bastante abiertos donde dos grupos de caballeros tenían que luchar por ver quién quedaba el último vivo… Entre otros objetivos y pruebas diversas.

Como idea preeliminar, y en aquellos años, Chivalry cubría bien los papeles. El juego era muy divertido, salvaje y su apuesta tan directa por la acción loca engatusaba hasta el más escéptico. Y mantuvo caliente el trono muchos años. Sin embargo, en 2019 apareció otro contendiente que le comió la tostada: Mordhau.

Este simulador de caballería, llevado a la vida por las manos del estudio polaco Triternion, cogía la experiencia de Chivalry y la envolvía de una capa de seriedad y profesionalización, llevando el combate a una mayor profundidad con más movimientos y factores a los que tener en cuenta.

Mordhau es el título que más convencidos tiene a los jugadores, pero creo que Chivalry II puede recuperar su trono fácilmente y eso es algo que desarrollaremos a continuación.

El sistema de lucha responde al arquetipo del piedra, papel y tijera. Cada ataque tiene una velocidad y una iniciativa propias. Aprender cómo funcionan es la clave del éxito.

For the Mason Order!

La premisa de Chivalry II es sencilla y rápida: lanzarte a masacrar otros jugadores. En 3 modalidades (todos contra todos, por equipos de 40 jugadores o por equipos de 60 jugadores) seremos transportados a distintas arenas donde ir solventando objetivos mientras intentamos sobrevivir a lo que se nos viene encima.

Porque el quid de Chivalry II consiste en atacar a lo loco, sí, pero también defenderse y eludir ataques… Y esto hay que hacerlo con cabeciña.

Pues defenderse es todo un arte en este juego. Con un botón estaremos con la guardia levantada de forma constante a cambio de ir mermando nuestra barra de estamina. Si somos golpeados y defendemos con éxito, un indicador con un escudo nos irá chivando el daño que hemos evitado (cuanto más lleno el icono del escudo, menos daño habremos recibido).

De hecho, si aprendemos a defender en el momento justo, en vez de tomar una posición de una tortuga, podremos hacer desvíos que nos darán una oportunidad de oro para contraatacar. Y es que atacar también tiene su ciencia, pues tenemos 4 tipos de golpes diferentes que se pueden cargar, amagar e incluso desplazar con el apoyo del cámara.

A todo esto sumadle una patada para quebrar defensas y una esquiva rápida en 3 direcciones para tener el set completo de movimientos esenciales de Chivalry II. Miento, me olvido de lo más importante, la tecla C del teclado, culpables.

Es, quizás, la más importante. Con ella ejecutaremos un grito que no sirve para absolutamente nada pero que mola tanto que lo vais a espamear como si no hubiese un mañana. Porque Chivalry sin gritos es como un jardín sin flores.

Mataremos mucho pero también moriremos lo suyo. Por suerte, los tiempos de respawn son muy rápidos y la acción nunca decae.

I will defense Agathaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

¿Qué hace tan divertido a Chivalry II? ¿Queréis la pura verdad? Pues fácil: la sencillez que supone correr, pegar un par de tajos y ver como el contrario le salta la cabeza, un brazo o una parte del cuerpo, en una fuente de sangre, mientras la pantalla te recompensa con chorricientos puntos. Esa es la sensación, culpables, que te invita una y otra vez a pegarte en este juego.

Porque realmente es tan sencillo como eso. Por muchos movimientos, trucos y detalles que tenga la jugabilidad analizada en su profundidad, correr y machacar el botón de golpear es igual de válido cuando tienes 10 oponentes delante en medio de la confusión de la batalla.

Esa es otra de sus virtudes. La representación de una batalla medieval a gran escala, y en primera persona, está genial lograda. A veces tenemos duelos 1 vs 1 muy entretenidos y que nos pondrán a prueba, pero otras estaremos en mitad de una vorágine de sangre, miembros volando, gritos, barro y «hostias» que te caen por todas partes. Y cómo mola, chavales.

Hay infinidad de situaciones épicas, siendo de mis favoritas cuando se forma un embudo en un puente o pasillo estrecho. Ambos bandos dudan si dar un paso adelante e iniciar la contienda, empujando, lanzando barriles, cubriendo a los arqueros o incluso desplegando trampas. Tal como revivir las batallas del cine de películas como Braveheart o Juana de Arco.

análisis de Chivalry II
El editor está interesante. Al fin podremos ser caballeros mujeres, jugar sin casco y desbloquear, con dinero del juego, un montón de armaduras, colores y «skins» para nuestras armas.

Conquista, defiende y usa todo lo que te encuentres como arma

Uno de los grandes avances que han inculcado a Chivalry II es la opción de poder arrojar todas nuestras armas para dañar al rival, para después recoger cualquier cosa que veamos por el escenario. Esto es un soplo de variedad in-game alucinante, aunque suene a tontería.

Además, el juego te recompensa por hacerlo, puesto que las armas suben experiencia según su uso (si las subimos de nivel desbloquearemos elementos cosméticos para ellas) independientemente de su clase.

Hablando de ellas, tenemos arquero, vanguardia, caballero y lacayo. Cada una cuenta con sets de armas específicos, un estilo de armadura, un movimiento propio y hasta una técnica definitiva. Por ejemplo, el vanguardia podrá lanzar bolsas de aceite ardiendo que afectan a una área extendida mientras que el caballero podrá hacer sonar su cuerno de batalla para curar a sus compañeros.

Conforme subamos de nivel cada clase, desbloquearemos más sets de equipamiento con nuevas habilidades finales, algunas siendo auténticas delicias, como poder plantar un estandarte en el suelo que cura en área.

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Tenemos muchos más objetos interactivos comparado con la primera parte. En los pozos podremos conseguir pescados como este, con el que podremos golpear o recuperar salud.

Más realista y más loco: La experiencia Chivalry

Los mapas del juego original ya eran grandes, pero los de la secuela son otro nivel. Más extensos, más detallados, con objetivos más tácitos y realistas. Una gozada, en resumen. Si somos atacantes, tendremos momentos de usar arietes, catapultas, incendiar casas, romper barricadas, saquear tesoros e incluso plantar bombas para debilitar las defensas del contrario.

Como defensores tendremos actividades contrarias para frenar a los invasores. Tocará usar arpones, arrojar piedras y barriles, atacar con ganado e incluso emular a campesinos desesperados con horcas.

Por ende, no solo el lanzarse a lo loco cuenta. Los objetivos son esenciales para posicionarnos en el lado de la victoria y compenetrarse bien con el resto del equipo es imperativo para que, al menos, exista un mínimo de orden dentro del caos.

Es que el caos es la gasolina en la experiencia de Chivalry II, como ya os he dicho. Si bien es cierto que no hay tanto elementos como en Mordhau para hacer el cabra (aunque lo de atacar con gallinas o cabezas cortadas se las trae) el sistema de ragdolls es puramente gracioso.

Lo es tanto que es imposible reprimir carcajadas cuando vemos nuestro cuerpo volar al ser golpeados por un arpón en el pecho. O nuestra cabeza revienta tras una pedrada mal dada de un tío que estaba en una muralla por encima nuestra.

análisis de Chivalry II
Por supuesto, podremos luchar en tercera persona. Aunque no es aconsejable, ya que medir las distancias así se hace más complicado.

Más y mejor, a Chivalry II le espera un futuro prometedor

Pues eso, culpables. Chivalry II repite la experiencia del original, pero lo hace mejor, añadiendo profundidad a sus mecánicas de ataque y defensa, completando sus clases, potenciando su editor y aumentando las posibilidades creativas de sus niveles para doblegar a los rivales.

Si bien, en la parte negativa habría que señalarle que de optimización le faltan deberes por hacer. Y es que tenemos un vsync bugueado y un consumo del procesador excesivo para lo que el juego ofrece. También está escaso de modos comparado a su predecesor, pero recordad que este también salió medio vacío y con el tiempo se fue llenando de cositas interesantes.

Es lógico pensar que Chivalry II tendrá el mismo recorrido en el futuro, puede que incluso mejor viendo cómo lo ha recibido la comunidad.

Básicamente, si buscáis un juego donde no invertir muchas horas en tutoriales y en poder sentir tus progresos de forma temprana, Chivalry II es tu objetivo. Es condenadamente divertido.

análisis de Chivalry II
Análisis de Chivalry II para PC
Grita, cercena, aplasta y arrasa
Chivalry II es un juego divertidísimo, de esos que decides echar una partida y cuando te das cuenta, te absorbieron todo el día. Trae la misma experiencia que su predecesor, pero potenciada visualmente y jugablemente. Igual se queda algo parco de modos y de contenido, pero nada que no sufraguen las actualizaciones futuras.
Cunde
Lo bien que sienta matar y golpear en este juego
La esencia del primer juego se respeta y se potencia
Añadidos interesantes que nutren la jugabilidad y la personalización
No Cunde
A la optimización en PC le falta bastante para entrar en el rango de lo óptimo
Escaso en modos, mapas y objetivos. Se espera que actualicen rápido con más contenidos
Algunos detalles gráficos, como el pelo, no están tan logrados
8.8
AAAAAAGGGGGGH!!!!!