Esto se veía venir…Pasarte la vida aguantando a una princesa que no te da más que calentones, a un lagarto que te tiene manía y a un hermano que es más alto y más delgado que tú pasa factura. El bueno de Mario no ha podido más, y claro, lo ha pagado con los más débiles…
Esperemos que esto haya sido tan solo un sofoco momentáneo y el simpático (cuando no tiene un hacha en la mano) fontanero se tome la vida de una manera más sosegada a partir de ahora. Sed testigos del particular día de furia de Super Mario interpretado por los grandes de Dorkly.