¿Tienes cenizas y no sabes cómo usarlas? Te contamos cómo equipar cenizas en Elden Ring mediante el cuchillo de afilar.
Las cenizas de guerra son una nueva mecánica introducidas en este juego de Hidetaka Miyazaki que nos permiten desplegar poderosas habilidades pulsando un botón. Aunque en Dark Souls III teníamos las habilidades de arma, que vienen a ser lo mismo, en Elden Ring podremos personalizarlas, equiparlas y mejorarlas a nuestro antojo. Para ello debéis aprender a equipar cenizas en Elden Ring con mucho aplomo, sabiduría y ganas de partir caras, culpables.
¿Qué necesito para equipar las cenizas de guerra?
Lo primero, y más obvio, es tener las propias cenizas. Las misma se consiguen de diferentes formas a lo largo de la aventura: derrotando escarabajos peloteros plateados, las sueltan algunos enemigos y jefes, en cofres explorando grutas y minas y comprándolas a diversos NPC, como Bernahl, el Señor de la Guerra.
Sin embargo, si queréis equipárselas a vuestras armas favoritas, debéis tener en cuenta un par de cosas. La primera es tener acceso a la mesa redonda, para que el herrero pueda trabajar con ellas y podáis incrustarlas en vuestras armas. La segunda es conseguir un objeto específico: el cuchillo de afilar. El mismo nos permite equipar cenizas de guerra directamente en las Gracias, pero debemos encontrarlo primero.
¿Dónde se encuentra el cuchillo de afilar en Elden Ring?
El cuchillo de afilar lo encontramos en un cofre, en un sótano escondido en una de las bases de los soldados. Para llegar a ella, guíate con el mapa que te dejamos sobre estas líneas. Básicamente es desbloquear (o viajar) a la Gracia de Ruinas de la Puerta, al oeste de Necrolimbo.
Dentro de este sinuoso campamento, si venimos de la Gracia citada, caminad por el pasillo principal del mismo y girad a mano derecha cuando estéis a punto de llegar al otro lado. Ahí tenéis la bajada al sótano. Solo tenéis que entrar, abrir el cofre y el cuchillo de afilar será vuestro.
La zona es un poco puñetera si tenéis nivel bajo. Está a rebosar de soldados, un general con lanza y varios lobos. Puedes intentar infiltrarte con sigilo, pero lo más seguro es que te pillen y tengas que vértelas con todos a la vez, ya que uno de ellos dará la alarma.