SEGA pasa olímpicamente del viaje rápido y de acelerar el paso del tiempo en Shenmue 1 HD. Si quieres disfrutar de la aventura tendrá que ser A LA ANTIGUA USANZA.
Es ilusionante y a la vez gracioso ver a las nuevas generaciones de videojugadores hacer palmas con las orejas al imaginarse jugando a la versión remozada de Shenmue. Ahora la industria es consciente de la cantidad y la variedad de producto que pone a la venta y se intentan incluir mecánicas de dinamización del juego. Que si viaje rápido, que si me salto X horas o días para llegar a este evento y que me interesa…
Tiene sentido, puesto que el mero hecho de pensar que tienes que echar 80 horas en gilipolleces, teniendo 20 juegos en lista de espera, pone de los nervios a cualquiera.
En la época en la que Yu Suzuki desarrolló la primera aventura de Ryo se puso especial énfasis en recrear enfermizamente el día a día del amigo Hazuki. Tenías que madrugar, ir al curro durante tu jornada completa y, si te sobraba tiempo, avanzar en la trama, socializar y disfrutar del tiempo de ocio que te quedara. Una verdadera pasada en aquel tiempo, que no dejaba de ser un poco tostón si te atascabas.
Los tiempos han cambiado pero LA CARRETILLA INTENSIFIES
Este espíritu se topa de bruces con la manera de hacer juegos hoy, ya que en estos juegos largos se piensa en los que quieren ir a saco y en los que disfrutan contemplando hasta la última brizna de hierba digital. En Shenmue había que sentarse delante de la tele sin apreturas.
Shenmue 1 HD se beneficiará de unos gráficos acorde a los tiempos que corren, pero en SEGA no han querido prostituir la esencia de su juego de mundo abierto, por lo que, según han confirmado en VG247, han descartado que se pueda acelerar el tiempo o que se posibilite cruzar zonas del mapa instantáneamente.
Disfrutar de esta gran aventura seguirá teniendo sus pros y sus contras y, qué queréis que os diga, a mí me parece un acierto. A ver por qué me tuve que chupar yo 20 horas de carretillero y las nuevas generaciones no. A ganarse la vida, mangurrianes, que las bolitas de las máquinas expendedoras no salen solas.