Que tire la primera piedra el que no entienda al congresista Duncan Carter, al que se le acusa de haberse fundido más de 1300 dólares del presupuesto de la campaña electoral de su partido en videojuegos de Steam. Al parecer, el político hizo una serie de cargos en la tarjeta de crédito de campaña, que fueron calificados como personales, y que aún no ha pagado.
Carter deniega las acusaciones, y culpa a su hijo de haber utilizado la tarjeta para comprar un juego, pero que luego se llevaron a cabo 67 compras de manera fraudulenta -ya, claro-, y está en trámites de que Valve le devuelva el dinero gastado en esos videojueJAJAJAJA, pobrecillo.
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Los cargos se remontan a octubre, noviembre y diciembre del año pasado y las cantidades varían desde pequeñas compras hasta sumas que dan para un buen pack de títulos de la tienda. Aquí en España 1300 dólares es lo que se gasta Celia Villalobos en vidas del Frozen Freefall durante una sesión plenaria, pero en Estados Unidos la cosa es diferente, y el congresista está recibiendo, pero bien.
El portavoz del político dice que no van a pagar nada de nada hasta que se aclaren los hechos del posible fraude, en un intento de salvaguardar la honorabilidad del sujeto.
Duncan Carter ya ha sido el protagonista de más noticias tontuelas de la política norteamericana, ya que su vapeo en mitad de una reunión, en la que precisamente se planteaba la posibilidad de prohibirlo durante los viajes en avión, tuvo bastante repercusión.
También ha sido noticia al ser de los pocos que ha defendido a los videojuegos tras alguno de los tiroteos masivos que, tristemente, tienen lugar en su país.
Las rebajas de Steam son muy malas, culpables, y si encima tienes una tarjeta a mano, la tentación se torna insostenible, y si no, dime qué habrías hecho si te hubiera tocado una tarjeta black de esas…
Vía Kotaku