Los Simpsons son una de las series de animación más prolíficas que jamás ha habido. Y no sólo porque estemos acostumbrados a la sobre-explotación que se hace de ella en determinados canales de TV, si no también por todo el merchandising que ha sido capaz de generar, en lo que por supuesto también ha habido una importante ración de videojuegos. Y en este caso en particular os vamos a hablar del videojuego que nos trajo Acclaim y que fue protagonizado por la “simpática” pareja formada por Rasca y Pica: The Itchy and Scratchy Game.
Aunque también hubiese sido interesante vivir la aventura encarnando a Rasca en su afán por intentar sobrevivir a los mil y un ataques perpetrados por el ratón azul, el juego nos pone en el papel protagonista a Pica cuyo objetivo final es el de acabar con la infeliz existencia del gato.
Los “nitenderos” que poseyeran una Super Nintendo pudieron disfrutar de este juego mientras que por parte de los “segueros” pudieron disfrutarlo los poseedores de Mega Drive así como los de la portátil Game Gear. Las dos versiones para las 16 bits fueron idénticas a pesar de que en aquella época nos podíamos encontrar con diferencias en algunos títulos multiplataforma dependiendo de la versión. La portátil de 8 bits de los del erizo azul por su parte, salvando las diferencias y limitaciones técnicas, tenía un aspecto bastante decente que desgraciadamente quedaba bastante ensombrecida al compararla con las versiones “mayores”.
El aspecto gráfico general del juego es bastante bueno y ayuda a que nos sintamos dentro de una serie de dibujos a pesar de tener poco que ver con la serie de Los Simpsons. Los escenarios, que recrean distintas localizaciones o momentos históricos, fueron creados ex-proceso para este juego pero no tienen la misma esencia que los entornos de Homer y compañía. Todo esto no quita para que podamos disfrutar igualmente y que en el fondo los escenarios no necesiten basarse en la serie, pero sí en situaciones surrealistas en las que enmarcar la enemistad de Rasca y Pica.
La jugabilidad por otro lado es sencilla a la par que complica. Estamos ante un plataformas, así que no esperéis otra cosa que no sea dar saltitos, acabar con enemigos y recolectar objetos, pero por otro lado, a pesar de no tener una dificultad especialmente endiablada sí hay que tener en cuenta que es muy fácil acabar mordiendo el polvo si no tenemos paciencia. O mejor dicho, la complejidad del juego tiene que ver más con lo habilidosos que podamos llegar a ser que con la propia dificultad.
Bajo este mismo tema, retomemos lo de que Pica es el personaje que controlaremos y con quien deberemos echar avanzar hasta llegar al final del juego. En todo momento haremos uso de una maza como arma principal con la que eliminar a todo enemigo que se nos ponga por delante hasta que lleguemos al final boss de cada pantalla. Hasta aquí todo normal si no fuese porque los escenarios están bastante limitados, como si fueran un recinto cerrado. Lo que sí que será bastante “normal” serán los enemigos, que nos los encontraremos de tres tipos principalmente: los menos habituales que estarán ambientados según la estética/temática del escenario, los más habituales que son una especie de mini-robots de Rasca que van a cuerda y el propio Rasca.
El detalle “simpático” de los enemigos está en los mini-robots, ya que vestirán de distinta forma en cada fase y como supondréis, esa vestimenta estará relacionada con la ambientación del escenario de turno.
Así es, durante cada pantalla el propio Rasca estará intentando acabar con nosotros. De hecho durante cada pantalla veremos dos barras de energía, una para cada miembro del duo. Si es la nuestra la que se acaba lógicamente perderemos una vida, si es la de nuestro enemigos, entonces “saltaremos” al jefe final de la pantalla que será el propio Rasca haciendo uso de algún vehículo o engendro mecánico con los que intentará acabar con nosotros.
La gracia de los enfrentamientos contra los jefes finales reside en que deberemos hacer uso de una serie de armas secundarias que deberemos ir recolectando a lo largo de cada pantalla. El modo de conseguirlos no es otro que destruir los mini-robots a cuerda de Rasca, los cuales dejarán caer un objeto (varía en función de la pantalla) que podremos ir acumulando.
Con cuantos más podamos hacernos mejor, ya que aunque hay variedad de objetos y de rutinas en los final bosses, al final todos han de usarse como proyectiles (con idénticos lanzamientos) que lanzar al enemigo de turno.
En estos casos no nos hará falta tanta habilidad pero sí mucha más paciencia para acostumbrarnos a las rutinas de cada enemigo. Por muchos impactos que recibamos es bastante final caer derrotado ante uno de los enemigos finales, aunque también depende del nivel de energía o cantidad de objetos arrojadizos con los que lleguemos al enfrentamiento.
Y por ir acabando, si desde que visteis cierto capítulo de Los Simpsons estáis esperando que por fin abran EuroRascaPicaLandia, os recomiendo que hasta que llegue ese día os vayáis echando una partidilla a este juego.